Una de las ciudades más importantes en la historia de España, crisol de culturas, Sevilla es una ciudad vibrante con aroma a azahar.

Sevilla cuenta con casi 3000 años de historia. Una ciudad que enamora, con rincones cargados de historia y mágicas calles enriquecidas por las distintas culturas que las habitaron.

Sevilla ha despertado desde antiguo, y especialmente durante la época del Romanticismo, la evocación de los artistas europeos, que ven en ella un lugar pintoresco y maravilloso.

En la arquitectura de Sevilla han dejado constancia las civilizaciones que han habitado la ciudad, con una riqueza monumental muy importante con influencias de romanos, visigodos, árabes, movimientos europeos, racionalismo, modernismo y regionalismo andaluz.

En el patrimonio histórico-artístico de Sevilla pueden observarse estilos como el gótico, mudéjar, renacentista, barroco, neoclasicismo y romanticismo.

Su casco antiguo es el más extenso de España y uno de los tres más grandes de toda Europa junto a los de Venecia y Génova.

Su patrimonio histórico y monumental y sus diversos espacios escénicos y culturales la constituyen en ciudad receptora de turismo nacional e internacional, en efecto se trata de la tercera capital más visitada de España, tras Barcelona y Madrid.

Entre sus monumentos más representativos se encuentran la Catedral (que incluye la Giralda), el Alcázar, el Archivo de Indias y la Torre del Oro, de los que los tres primeros han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO de forma conjunta en 1987.

El clima es otro de los atractivos más valorados de Sevilla, con unos 300 días de sol al año. La Semana Santa y la Feria de Abril, el flamenco, su inigualable gastronomía y una continua oferta cultural, musical, deportiva y de ocio hacen de Sevilla uno de los destinos turísticos más importantes a nivel mundial.